Una disputa familiar terminó en tragedia, con la muerte de una niña que hoy cumplía 9 años, la detención de su papá y de su escolta, tras disparar a agentes de Investigación Criminal que habrían confundido con delincuentes.
Los hechos ocurrieron la mañana del martes 11 de marzo, en la glorieta del fraccionamiento Las Ventanas cerca del libramiento José Manuel Zavala.
Alan N tenía, una orden de aprehensión por tentativa de feminicidio, por un ataque a balazos contra su hermana Elaine Pérez, que habría ocurrido cuatro días antes. Al momento de la detención se habría resistido y dispararon contra los agentes, hiriendo a uno de gravedad y otro se reporta estable.
El empresario viajaba con sus dos hijas, las dos resultaron heridas, una de ellas murió mientras la atendían en un hospital.
La disputa familiar es sobre la propiedad del Escondico Place, un balnerario ubicado en San Miguel de Allende, que se caracteriza por sus aguas termales, zona de bosque, áreas verdes además cuenta con un hotel boutique.
Iban a la escuela cuando fueron interceptados por un auto
El abogado Pablo González Sierra aseguró que los agentes nunca se identificaron y dispararon.
Detalló que la menor Alana viajaba en la parte trasera de la camioneta, junto con su hermana. Luego de los disparos dijo que su cliente le comentó:
“Escuchó golpes en la camioneta en la parte trasera, cuando su hija le dice ‘Papi me hirieron tengo sangre, él voltea hacia atrás y le ordena al chofer irse al hospital’”, relató.
Incluso aseguró que una vez que llegaron al hospita hasta ese momento no sabían que quienes los seguían eran agentes de investigación; suponían que eras seguidos por sicarios, delincuentes, criminales que iban tras de ellos.
“Alan Pérez Jacinto tenía miedo, la familia Pérez Almanza tenía miedo había recibido amenazas, llamadas de extorsión, actos de agresión física encontra de ellos y hay varias carpetas de investigación, por amenazas de que iban a matar a su familia y a sus hijas”, explicó el abogado, asegurando que el empresario no iba armado pero sí era acompañado de un escolta.
Por lo que se calificó el proceso de detención como negligente, por lo que se exige la reparación del daño, atención, médica, psicológica, rehabilitaación para los afectados así como una indemnización económica por el daño moral y material causado.
“Hoy mi hija Alana no está conmigo porque la balacearon, fue víctima de un feminicidio, cobarde, mientras su padre la llevaba a la escuela a ella y a su hermana, mi otra hija está aterrorizada, tiene miedo de subir a un vehículo porque siente que la van agredir de nuevo”, comentó la madre de la menor.
Además mostró una fotografía en su celular del auto en el que viajaba su familia con los impactos de arma de fuego.



