En plena vispera de Navidad y tras una larga y valiente lucha por la vida, un bebé trillizo egresa de la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales luego de estar en estado crítico para ir, por primera vez, a casa con su familia en Uriangato.
El pequeño nació el 21 de agosto con apenas 900 gramos y un pronóstico reservado. Fueron meses de cuidados intensivos, vigilancia permanente y un acompañamiento incansable del personal médico, de enfermería y de apoyo. Hoy, con 3.2 kilos, se encuentra clínicamente estable y listo para continuar su recuperación en el hogar.
Este egreso no es solo un alta médica: es un símbolo de vida, resiliencia y amor. En una fecha tan especial como la Nochebuena, ahora el pequeño guerrero inicia una nueva etapa, llevando consigo la memoria de sus hermanos y el acompañamiento de quienes nunca dejaron de creer.



