Entre el 6 al 9 de abril San Miguel de Allende se convirtió en uno de los destinos favoritos de los turistas, al registrar más de 180 mil visitantes que disfrutaron de las tradiciones que ofrecieron.

Mientras que en Semana Santa la ocupación hotelera fue del 96%, los restaurantes tuvieron un aumento de entre el 20% y 30%  en comparación con el mismo tiempo del año pasado, demostrando que su prestación de servicios es digna de la Mejor Ciudad Pequeña del Mundo. 

La derrama económica obtenida fue mil 500 millones de pesos, caracterizando a San Miguel de Allende como un lugar que llena de experiencias de vida y momentos inigualables a los turistas y visitantes.

Durante esta Semana Mayor el turismo nacional y extranjero se deleitó con actividades culturales y tradicionales como lo es: el Santo Entierro y la Quema de Judas, sumados a las distintas procesiones y actos simbólicos que embellecieron a la ciudad. 

“Son resultados muy buenos, no solamente ayuda a los sanmiguelenses, sino a toda la industria de la cadena de valor a: hoteles, artesanos, restaurantes, mercados, viñedos; entonces es muy bueno todo, es muy fructífero toda esta derrama que dejan esta Semana Santa”, comentó  Tania Castillo de la Peña, directora de Desarrollo Económico, Relaciones Internacionales y ONG.

Es así como los resultados obtenidos enmarcan la estrategia establecida por el presidente municipal Mauricio Trejo, quien a través de la unión de los gremios y la sociedad, han logrado que San Miguel de Allende sea el embajador de Guanajuato ante México y el mundo.