El secretario de Seguridad de León, Jorge Enrique Guillén Rico reconoció que hay un déficit de policías que no se ha logrado revertir, por lo que se buscar replantear la capacitación y antes de graduarse conozcan el trabajo a que se van a enfrentar.
En León ya suman más de 870 policías dados de baja en León, y en lo que va de la administración municipal se han graduado 8 generaciones sumando solo 238 policías; por lo que el síndico José Arturo Sánchez Castellanos advirtió que la administración cerrará con un número menor de policías que con los que inició, por lo que urgió a revertir la estadística por que de continuar así la ciudad tendrá problemas fuertes de seguridad.
Guillén Rico reconoció que se tiene un déficit de Policía, por lo que se analiza en replantear la capacitación:
«Es un trabajo que antes de unirse a realizar funciones específicas que hace el Policía, se les vaya acercando, independientemente que reciban la academia es una parte, el convivir con los ciudadanos y empezar a ver el trabajo policial los va a acercar, y decidir antes de graduarse si realmente es el trabajo que buscan», explicó.
Por generación llegan a renunciar de 1 o 2 elementos, argumentando el tema del horario que se les hace pesado, las funciones de alguna vivencia, la familia que les pide más tiempo.
Guillén Rico enfatizó en que se busca llegar a más puntos de la ciudad colocando módulos para reclutar policías, si bien este es un problema que se tiene a nivel nacional, enfatizó que en León los elementos tienen un sueldo decoroso y las prestaciones son buenas.



