Lo que alguna vez fueron juguetes bélicos hoy forman parte de un símbolo de paz. Luego de que fueron entregadas 400 piezas de manera voluntariamente, y que posteriormente fueron fundidas y transformadas en “El Árbol de la Paz”, una obra plástica develada en el Parque La Alameda.

Esta obra fue presentada y realizada por Erasmo Ortíz Palacios, quien estuvo a cargo de este proceso de transformación: objetos que alguna vez estuvieron asociados con la confrontación adquirieron un nuevo significado y se convirtieron en un mensaje de vida.

Elia Bárbara Lugo Delgado, subsecretaria de Prevención destacó que la transformación de los juguetes asociados con la violencia es una forma de abrir una conversación distinta con las niñas y niños del estado.

Las niñas y niños, estudiantes de la escuela primaria Miguel Hidalgo y Costilla “Centenario” así como integrantes de la Patrulla Infantil, sacaron sus juguetes para depositarlos en costales y al mismo tiempo llevarse a casa un balón de fútbol o basquetbol.