Tres sujetos identificados como; Roxana Daniela “N”, Uziel Marín y Gerardo “N” fueron detenidos por elementos de seguridad y vinculados a proceso por su probable participación en hechos de extorsión agravada cometidos en los municipios de Irapuato y Moroleón.

De acuerdo con la Fiscalia General del Estado en Irapuato, la indagatoria se originó en el mes de febrero de 2026, cuando el propietario de un restaurante recibió amenazas mediante una nota dejada en un establecimiento, en la que le exigían comunicarse a un número telefónico. La investigación permitió establecer la probable participación de una persona en la
entrega de dicha nota, quien habría acudido al restaurante a bordo de una motocicleta.

Como parte del despliegue táctico autorizado por un juez, se ejecutó una orden de cateo en un inmueble de Irapuato, donde fue detenida Roxana Daniela “N”
indicios asegurados a disposición de la autoridad ministerial. En audiencia, un Juez de Control resolvió vincular a proceso a la joven “N” por el delito de extorsión agravada, imponiendo como medida cautelar la prisión
preventiva y estableciendo un plazo para la investigación complementaria.

En un segundo caso, ocurrido en Moroleón, la población investigación permitió identificar a Uziel
Marín “N” y Gerardo “N” como probables responsables de actos de extorsión en agravio de una comerciante cuya identidad se mantiene bajo reserva. Los hechos
ocurrieron en el mes de septiembre de 2026, cuando ambos acudieron al negocio de la víctima, ubicado en un mercado de la ciudad, para exigirle bajo amenazas que adquiriera su mercancía únicamente con ellos.

Como parte de las acciones ministeriales, fueron asegurados diversos indicios relacionados con la investigación, entre ellos teléfonos celulares, dinero en efectivo y una camioneta en cuyo interior fueron localizados fragmentos de hoja con contenido
susceptible de ser investigado. En el mismo mes, la autoridad judicial vinculó a proceso a Uziel “N” y Gerardo “N” por el delito de extorsión agravada, imponiendo a ambos la medida cautelar de prisión preventiva y estableciendo un plazo para el cierre de la investigación complementaria.

En ambos casos, los jueces determinaron que los delitos de extorsión resultaron agravados por diversos supuestos. Entre ellos, que la conducta fue dirigida hacia
comerciantes y que una de las víctimas supera los 60 años de edad. Asimismo, se acreditó que a otro de los afectados se le impuso la compra forzosa de mercancía.

Finalmente, en uno de los asuntos concurrieron dos agravantes más: el delito fue cometido por al menos dos personas y se emplearon dispositivos móviles para su
ejecución.