Estas vacaciones de Semana Santa y Semana de Pascua es común que se utilice en cualquier momento la tarjeta bancaria es por ello que la Secretaría de Seguridad y Paz hace un llamado para no caer en estafas o fraudes.

Esta cómoda forma de pago conlleva, riesgos que se pueden reducir al mínimo si se toman en cuenta las siguientes recomendaciones; los fraudes más comunes con las tarjetas de crédito se realizan mediante correos basura que se envían a los buzones electrónicos para invitar a las víctimas potenciales a entrar a una página de internet o descargar un documento.

A quienes acceden, les roban la información o datos personales.

Otra forma se caracteriza por mensajes SMS que se envían directamente a los teléfonos celulares para obtener datos financieros de los usuarios de la banca que visiten una página de internet creada con el único fin de defraudar.

Una más es la suplantación de identidad: para acceder a la información de las tarjetas de crédito o de débito los delincuentes se hacen pasar por alguna institución financiera y convencen a los usuarios de que hay un error o problema en las cuentas con el objetivo de obtener datos bancarios que deben ser confidenciales.

Recomendaciones:

Evita utilizar tarjetas de banda magnética, que son más vulnerables al clonado; prefiere el chip o el pago contactless que permite usar la tarjeta solo acercándola a la terminal. Activa las alertas por SMS o app del banco para monitorear cualquier movimiento en tiempo real.

Para evitar la clonación o los cobros indebidos también se recomienda, sobre todo en restaurantes y comercios, no perder de vista la tarjeta mientras se realiza la transacción. Además, configura un monto máximo de gasto diario para reducir posibles fraudes.

Evita realizar compras en línea o acceder a la banca desde redes WiFi abiertas. Utiliza los datos móviles o una VPN segura, revisa periódicamente los movimientos de tu cuenta y reporta de inmediato cualquier transacción no reconocida o que te resulte sospechosa.

Desconfía de las ofertas que aparentan ser demasiado buenas y que podrían ser un intento de robar dinero o la identidad del usuario de la tarjeta.

Finalmente no olvides que nunca debes compartir ni por teléfono, ni por mensaje o correo electrónico tu CVV, PIN o códigos OTP, aunque en apariencia te los pidan supuestos representantes de la institución bancaria con la que tienes tu tarjeta de crédito.