Botellas de PET y contenedores de plástico que podían convertirse en desechos tuvieron un destino distinto: adolescentes del Centro de Internamiento Especializado para Adolescentes de Guanajuato los utilizaron para construir calentadores solares y llevar agua caliente a habitantes de la comunidad El Jagüey, en Romita.
Está iniciativa obtuvo el segundo lugar nacional en el programa “Somos el Cambio – PRS”, con una propuesta que combinó el aprovechamiento de materiales reciclables y energía solar para atender una necesidad concreta de una comunidad con acceso limitado a este servicio.
Durante tres meses, los adolescentes identificaron problemáticas de su entorno, eligieron una en la que podían intervenir y diseñaron una alternativa.
El calentador solar elaborado fue entregado a una familia de la comunidad de El Jagüey.
La experiencia permitió abordar el cuidado del medio ambiente desde la práctica, reutilizar materiales que podían convertirse en residuos y aprovechar la energía solar para producir agua caliente.
El segundo lugar nacional reconoce así dos dimensiones del proyecto, el beneficio generado para una comunidad y el proceso formativo de las y los adolescentes que participaron.



