Cargada de emoción y esperanza la Unidad de Oncopediatría de Celaya se llenó de sonrisas luego de que tres pacientes pediátricos tocaran la campana que simboliza el fin de su tratamiento contra el cáncer y el inicio de una nueva etapa de vida.

Antonio, quien fue diagnosticado a los 12 años con Leucemia Linfoblástica Aguda, hizo tocar la campaña luego de tres años de tratamiento y cinco años de vigilancia médica, el menor fue declarado oficialmente superviviente.

Horas más tarde, la campana volvió a sonar en la unidad oncológica. En esta ocasión fue para Allison, de 10 años, quien superó un rabdomiosarcoma, y para Axel, de 8 años, quien venció un tumor germinal de testículo. Ambos recibieron el alta definitiva tras completar exitosamente sus procesos de tratamiento y seguimiento.

Personal médico, familiares y autoridades de salud coincidieron en que el momento representó una jornada profundamente significativa para el hospital, al reunir en un mismo día tres historias de superación frente al cáncer infantil.