Un hombre fue sentenciado a 120 años de cárcel, como responsable de los delitos de desaparición de 4 personas, dos hombres, una mujer y un menor de edad en el municipio de Irapuato. Sus cuerpos fueron mutilados y depositados en bolsas negras que tiró en un lote baldío.
La Fiscalía General del Estado informó que Jesús “N”, alias “El Chamán” de 22 años de edad, fue encontrado culpable por la desaparición cometida de dos hombres de 21 y 26 años, una mujer de 26 años y una menor de 14 años.
Los hechos ocurrieron la noche del 8 de diciembre de 2020, “El Chamán” mutiló e inhumó clandestinamente a los ofendidos en una jardinera de un inmueble de la colonia San Juan Barrio nuevo, después los desenterró y colocó las partes corpóreas en 7 bolsas negras que trasladó y abandonó en un terreno baldío en la calle Constituyentes, en la colonia Las Trojes.
La FGE, detalló que los hechos ocurrieron aproximadamente a las 10 de la noche de ese día; Mario Fernando “N”, Fernando “N”, María Guadalupe “N” y la menor de iniciales C.K. llegaron a bordo de un vehículo de motor conducido por Miguel “N” a un inmueble en la colonia San Juan Barrio Nuevo.
Ahí se presentó “El Chamán” donde ingresó con lujo de violencia al domicilio donde los asesinó.
Un día después la FGE recibió una denuncia por la desaparición de una menor de edad; de Miguel Ángel, de 33 años, alias “El Cabubis”; (localizado con vida) de Mario Fernando “N”, alias “El Lobo”; de Fernando “N”, alias “Edwin” y de María Guadalupe “N”, alias “Pita”, quienes fueron vistos entre las 19:00 y 19:30 horas a bordo de un vehículo de motor conducido por «El Kabubis».
El 13 de enero de 2021, Seguridad Pública del Municipio reportó a la FGE el hallazgo de 7 bolsas de color negro con restos humanos en la calle Colunga en la colonia Las Trojes; al intervenir el lugar, peritos de campo y agentes de investigación tuvieron a la vista las bolsas negras con restos humanos.
Los fragmentos corpóreos encontrados en el interior de las bolsas tuvieron correspondencia en línea directa con las muestras genéticas recabadas a los familiares de los occisos.
En audiencia de juicio oral realizada en esta fecha, Jesús “N” fue sentenciado a una pena privativa de prisión de 30 años por cada víctima directa, lo cual representa un total de 120 años en la cárcel como consecuencia directa de los hechos delictivos consumados, más una sanción por su conducta, reparación del daño e indemnización por cada víctima.
El imputado ya fue notificado de su sentencia y no tiene ningún tipo de beneficio a su favor.

