El Parque Cárcamos volvió a demostrar que es uno de los principales refugios de biodiversidad en la ciudad. Durante la Jornada de Observación de Aves, 35 personas recorrieron sus senderos y cuerpos de agua para conocer de cerca la biodiversidad que habita en este espacio, constatando que se trata de un ecosistema sano y lleno de vida.

Se logró tener un avistamiento de varias especies acompañadas de sus crías, como el zambullidor pico grueso, la gallineta frente roja, el papamoscas cardenalito y el mirlo dorso canela; esta presencia de polluelos es uno de los indicadores más claros de la buena salud de un ecosistema.

También se pudo observar el zambullidor pico grueso, gallineta frente roja, gallareta, garcita verde, cormorán, carpintero cheje, baloncillo, sastrecillo, dominico, gorrión doméstico, tirano chibiú, luis bienteveo, golondrina tijereta, papamoscas cardenalito, mirlo dorso canela, paloma alas blancas, tortolita cola larga y zanate.

Más que una actividad recreativa, la observación de aves se convierte en una oportunidad para reconocer el valor de los ecosistemas urbanos y comprender que los parques son espacios donde la naturaleza sigue encontrando un hogar.

Cada especie registrada es también un recordatorio de la responsabilidad compartida de proteger estos entornos para las generaciones presentes y futuras.