En el Congreso del Estado se avaló un punto de acuerdo que exhorta al ISSSTE y al IMSS, a garantizar el servicio de hemodiálisis a todas las personas que lo requieran, incluso si no son derechohabientes de los institutos de seguridad social.

La diputada Angélica Casillas señaló que la protección de la salud es una obligación compartida entre la Federación y las entidades federativas, conforme al Sistema Nacional de Salud, y lamentó que actualmente la población mexicana enfrente graves deficiencias en el acceso a los servicios de salud, desde la atención básica hasta el tratamiento de padecimientos graves como la insuficiencia renal.

“Si bien los sistemas de salud, como el IMSS y el ISSSTE, tienen la obligación de prestar los servicios de salud, hoy constatamos que no están cumpliendo con ella. Más del 30 por ciento de afiliados al IMSS no se atiende en esa institución. En el caso del ISSSTE, la cifra llega a 44 por ciento”, enfatizó.

Por otro lado, se aprobó la reforma a la Ley para Prevenir, Atender y Erradicar la Discriminación, que prohíbe condicionar, limitar o restringir las oportunidades de empleo, permanencia o ascenso por motivos de embarazo, maternidad o lactancia.

La congresista Noemí Márquez subrayó que la discriminación por maternidad sigue siendo una realidad dolorosa que enfrentan muchas mujeres. Señaló que excluirlas o limitar sus oportunidades por esta causa no solo vulnera su derecho al trabajo, sino también su dignidad y el derecho a formar una familia.