Además de afrontar la pandemia por Covid-19, se tendrán más retos para el sistema de salud en Guanajuato, ya que se prevé una sindemia que afectará la esperanza de vida desde el nacimiento hasta la edad adulta, informó el secretario de Salud, Daniel Alberto Díaz Martínez.
La sindemia es la concentración de más epidemias o brotes de enfermedades en una población que interaccionan por circunstancias sociales entre la población.
“Estamos conscientes que tenemos que trabajar en las determinantes sociales, barreras potenciales de protección y poner barreras a los factores de riesgo, vamos a reforzar el trabajo sobre las determinantes sociales”, mencionó.
Mediante el análisis de resultados de la Encuesta Nacional de Salud 2021, COVID-19 por investigadores del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), el secretario de salud observó los resultados que se dieron durante los primeros meses de la pandemia en 2020, para reforzar acciones este 2022.
En la evaluación se hizo la muestra de 1 mil 090 hogares en el estado, que representaron a 1 millón 656 hogares, en el que se informó que el 83 por ciento de la población buscó atender su necesidad de salud, de los cuales el 38 por ciento fue por enfermedades agudas, 23 por ciento con padecimientos crónicos y el 22 por ciento por cuestiones preventivas.
El 59 por ciento de la población cuestionada dijo haber recibido atención en el Sistema Estatal de Salud al no tener algún otro tipo de derechohabiencia; el 2 por ciento reportó dar positivo al virus, el 86 por ciento buscó atención médica y el 64 por ciento la recibió en el sector público.
Además Guanajuato obtuvo la determinación de la seroprevalencia ajustada de anticuerpos durante la contingencia sanitaria, con la realización de 1 mil 433 muestras para evaluar anticuerpos, para mayor fiabilidad y mejores resultados en la respuesta.
Para el 2021 el 66 por ciento de la población contaba con anticuerpos para protegerse del virus Sars-Cov-2, siendo 3.3 veces más que las personas registradas en 2020.
Respecto a la vacunación, el estado alcanzó una seroprevalencia del 89.3 por ciento de, mientras que los que no contaban con vacuna alcanzaron 50.3 por ciento de anticuerpos para la protección del virus.

