Diputados del Congreso de Guanajuato rechazaron una propuesta para agregar al Código Penal el delito de violencia en el noviazgo, ya que no se tenían los argumentos necesarios para regular los tipos penales ya establecidos en el estado.
Fue el 10 de diciembre del 2020 cuando la diputada María de Jesús Eunices Reveles Conejo presentó la iniciativa ante el Congreso de Guanajuato, misma que buscaba adicionar una fracción XIV denominada Violencia en el noviazgo recorriéndose en su orden la subsecuente, al artículo 5 y una fracción VI al artículo 6 de la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia para el Estado de Guanajuato.
Sin embargo los diputados integrantes de la Comisión de Justicia al radicar el informe elaboraron un dictamen en sentido negativo.
El diputado Bricio Balderas Álvarez, informó que durante una mesa de trabajo para analizar la propuesta, no se presentaron los argumentos necesarios y que no se debía caer en la tentación de sobre regular los tipos penales ya establecidos.
Laura Cristina Márquez Alcalá, diputada presidenta de la comisión indicó que se busca que la justicia sea accesible y no se pongan obstáculos por parte del legislador, por lo que ya teniéndolo en el Código Penal se hacía innecesario regular dicho tema, por lo instruyó la elaboración del dictamen en sentido negativo.
De acuerdo a la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares realizada en el año 2012, las solteras encuestadas de 15 y más años que viven o vivieron una relación de noviazgo, el 37.2 por ciento sufrió al menos un incidente de maltrato ocasionado por su novio o exnovio; tres de cada 10 mujeres son violentadas por el novio y cuatro de cada 10 lo fueron por el exnovio.
En dicha encuesta refiere que el 62.6 por ciento de novios o parejas les ha dejado de hablar; 43.7 por ciento les ha reclamado que los engaña; 31.6 por ciento ha tratado de controlar o dominar sus movimientos o decisiones; 30.6 por ciento las ha ignorado, no las toma en cuenta o no les brinda cariño; al 25.8 por ciento les ha pedido que cambien su forma de vestir; 17.3 por ciento las ha avergonzado, menospreciado o humillado; y 15.9 por ciento las ha vigilado o espiado.

