Como “un golpe infame a la naturaleza del matrimonio” calificó la Pastoral de Educación y Cultura de la provincia eclesiástica del Bajío, el que en Guanajuato se pueda celebrar el matrimonio igualitario y sin la necesidad de un amparo judicial, luego de la instrucción dado por la Secretaría de Gobierno a las oficinas del Registro Oficial.
La Pastoral del Bajío está conformada por las Diócesis de León, Irapuato, Querétaro y Celaya y coordinadas por los sacerdotes Carlos Hernández, Rodrigo Berceló Gómez, Alejandro Lara y Carlos Sandoval Rangel, emitieron un comunicado donde rechazan la decisión.
Aseguran que su postura contiene la opinión de académicos, sector empresarial, organizados laicos de la iglesia católica, sacerdotes “ “infinidad de ciudadanos”, quienes dijeron entristecer, molestarse y desilusionarse por la decisión que “lastima lo más sagrado de nuestra sociedad, la familia”.
El pasado 20 de diciembre a través de la dirección General del Registro Civil, circuló el oficio número 2261/2021 en el que se ordena materializar y respetar el derecho de las personas a contraer matrimonio sin amparo de por medio. El objetivo dejar de discriminación por las preferencia sexuales de lo contrayentes.
Señalan que la unión entre parejas del mismo sexo:
“Falta la riqueza de la complementariedad y fecundidad por lo que no pueden entrar en el proceso estructural natural de formación de una sociedad.
Y a eso le podemos agregar que, entre las causas más graves de la desconfiguración social, está el deterioro de la familia, muchas veces alentado por este tipo de leyes”.
Además emiten tres conclusiones ante la determinación del Gobierno del Estado:
“El Gobierno está olvidando que la naturaleza no se cambia con dictámenes. Otra, queda en claro que hoy se trabaja más en pro de los que hacen más ruido y no por el bien verdadero de la humanidad. Y una tercera, quedan más que exhibidos nuestros legisladores al no poder darle una figura legal a la vida en común que llevan algunas parejas con tendencia sexual del mismo sexo.”
En el documento reiteran en su concepto de matrimonio, “institución que emana de la naturaleza misma del ser humano” entre un hombre y una mujer. Afirman que el matrimonio monogámico es el único espacio que ofrece los frutos más altos de la fecundidad.
“El dictamen ya mencionado, emitido por Gobierno del Estado, se puede calificar como un golpe infame a la naturaleza del matrimonio. Pues, ¿cómo se puede dar el reconocimiento de matrimonio a una convivencia entre personas del mismo sexo, donde no se tienen las condiciones naturales para responder a las tareas propias que le corresponden a una institución que emana de la naturaleza misma del ser humano?” cuestionan.

